El BUEN SAMARITANO
DESEMPEÑO:
Reconoce las
enseñanzas del Evangelio y de la Iglesia como una respuesta en atención a las
necesidades del prójimo y de su entorno.
Introducción
Hemos venido reflexionando el Principio y Fundamento
de San Ignacio de Loyola, adaptándolo a la difícil realidad que estamos
viviendo actualmente, tratando de descubrir cómo estas indicaciones de San
Ignacio pueden aplicarse en la actualidad, teniendo en cuenta el objetivo por
el cual fuimos creados “alabar, bendecir y hacer reverencia a Dios”.
La semana pasada analizábamos el mensaje del Padre
General Arturo Sosa en relación a la Pandemia del COVID-19, el cual nos
recuerda que somos una sola humanidad y que cada ser humano forma parte de la única,
rica e interdependiente humanidad. Además,
el Padre General nos recordaba que la superación de esta crisis es posible si
nos hacemos conscientes de la importancia de velar por el bien común y asumir
cada uno la responsabilidad que le toca,
teniendo presente que somos un solo cuerpo y una sola humanidad.
Ahora en esta sesión vamos a reflexionar acerca de las enseñanzas de los
evangelios a través de la Parábola del Buen Samaritano, para ello es necesario
que prestes mucha atención al siguiente video, que hemos preparado para ti.
Te invitamos a leer y
analizar la reflexión del Papa Francisco en relación a La Parábola del Buen
Samaritano.
REFLEXIÓN
DEL PAPA FRANCISCO
El samaritano, cuando vio a ese
hombre, “sintió compasión” dice el Evangelio. Se acercó, le vendó las heridas,
poniendo sobre ellas un poco de aceite y de vino; luego lo cargó sobre su
cabalgadura, lo llevó a un albergue y pagó el hospedaje por él... En
definitiva, se hizo cargo de él: es el ejemplo del amor al prójimo. Pero, ¿por
qué Jesús elige a un samaritano como protagonista de la parábola? Porque los
samaritanos eran despreciados por los judíos, por las diversas tradiciones
religiosas. Sin embargo, Jesús muestra que el corazón de ese samaritano es
bueno y generoso y que —a diferencia del sacerdote y del levita— él pone en
práctica la voluntad de Dios, que quiere la misericordia más que los
sacrificios. Dios siempre quiere la misericordia y no la condena hacia todos.
Quiere la misericordia del corazón, porque Él es misericordioso y sabe
comprender bien nuestras miserias, nuestras dificultades y también nuestros
pecados. A todos nos da este corazón misericordioso. El samaritano hace
precisamente esto: imita la misericordia de Dios, la misericordia hacia quien
está necesitado.
Después
y analizar el mensaje del Papa, te invitamos a hacer la siguiente oración, la
cual si deseas puedes repetirla diariamente hasta que termine la Semana Santa.
ORACIÓN
Señor, quiero pedirte que
llenes mi corazón de amor
para actuar siempre
buscando el bien común
y ayudar a todas las
personas que necesiten mi compasión.
No permitas que el egoísmo
me haga pasar de largo
y no ver a esas personas
que esperan que me detenga a platicar,
darles consuelo o
simplemente regalarle una sonrisa. Amén.
INVITACIÓN
Toma unos minutos diariamente para
orar y dar gracias a Dios junto a tu familia. Este jueves, viernes y sábado
santo, te invitamos a poner en práctica las palabras del Papa Francisco e
imitar la misericordia de Dios, siendo amable con tu familia, ayudando a tus
padres cuando te lo pidan y mostrando compasión con todas las personas que te
rodean.
Ten presente que en estos momentos
Dios sabe que debes cuidarte y no salir de casa, por eso el se hace presente en
tu hogar bendiciendo a cada uno de los miembros de tu familia y colmándolos de
su amor misericordioso.
